¿QUÉ SOMOS?

 

1.- LLAMADOS POR JESÚS

 

Jesús, en su vida terrena, llamaba a personas.

 

El Evangelio nos cuenta muchos casos de personas que fueron llamadas por Jesús: pescadores, como Pedro, recaudadores, como Mateo, mujeres, como María Magdalena, incluso pecadores, como Zaqueo. Y muchos otros.

 

Para responder a esta llamada de Jesús:

-         Unos dejaron todo, posesiones, casa, familia. Así hicieron los apóstoles. (Mc 10,28)

-         Otros compartieron sus riquezas con los pobres y emprendieron una vida nueva. (Lc 19,1-10)

-         Otros se arrepintieron de sus pecados y llenaron de amor sus vidas. (Lc 7,36-50)

 

Todos se dieron cuenta de que la llamada de Jesús llevaba consigo una exigencia: renunciar a su propio egoísmo, renunciar a sus propios planes y aceptar el amor de Jesús y los planes de Jesús.

 

Esto sigue sucediendo hoy porque Jesús está vivo y resucitado. Él sigue pasando junto a cada hombre y mujer de hoy. También pasa junto a ti. Comenzó a pasar a tu lado desde tu bautismo; tu no te dabas cuenta. ¡Y ahora pasa junto a ti!. Ahora te habla y te llama también a ti.

Quizás no te das cuenta, porque para darse cuenta es necesario ser...

 

2.- CAPACES DE DISCERNIR

 

“Discernir” significa “separar”. De un conjunto de cosas, separar o descubrir lo que me interesa: Identificar la voz de un amigo entre un griterío, por ejemplo.

 

1.- Jesús habla al corazón.

Jesús no habla con palabras o mandando cartas desde el cielo. No habla desde fuera. Jesús habla desde dentro, desde nuestro corazón. Por eso es necesario estar atento a lo que ocurre en nuestro corazón. No podemos ser superficiales. Tenemos que ser profundos, capaces de mirar en nuestro interior.

 

2.- Jesús habla por sentimientos y pensamientos.

La voz de Jesús puede sentirse de muchas maneras:

-         Sentimientos de que algo está mal, nos damos cuenta de que no agrada a Jesús. La tristeza o el remordimiento de haber hecho cosas malas.

-         Sentimientos de que algo está bien, cuando hacemos lo que Él nos enseña en el Evangelio, etc. La alegría cuando lo que hacemos o pensamos está de acuerdo con Jesús.

-         Pensamientos o deseos de hacer algo bueno, etc.

 

3.- Jesús habla por los buenos ejemplos y por la Palabra de Dios.

Cuando vemos o escuchamos las cosas buenas que hacen otros y eso nos anima a nosotros. Por ejemplo lo que han hecho los santos.

También , al leer el Evangelio en la oración, nos podemos sentir conmovidos por lo que hace o dice Jesús.

 

 

+++  PARA DIALOGAR: Imagina que Jesús es un muchacho de tu edad y de tu pueblo, con el que vas a vivir unos días, pero no te puede hablar ¿Cómo te entenderías con Él sin palabras? ¿Cómo podría hablarte sin palabras?

 

 

Pero además es necesario ser...

3.- CAPACES DE ESCUCHAR

 

De poco me serviría que Jesús me hablase si yo no lo escucho.

Un corazón que escucha es:

-         Un corazón que sabe hacer silencio, para estar atento a lo que diga Jesús.

-         Un corazón que se toma en serio lo que dice Jesús, porque es importante para él.

-         Un corazón que intenta realizar las Palabras de Jesús, aunque le cueste. Sabe comprometerse.

-         Un corazón que medita las Palabras de Jesús, las guarda y las recuerda, se alimenta de ellas y aprende a vivir así.

 

Y... ¿a qué nos llama Jesús?

 

 

 PROPUESTA DE REFLEXIÓN:

¿Tienes momentos de silencio en el día para poder escuchar lo que Jesús te dice en el corazón? ¿Por qué crees que nos cuesta tanto el silencio?.

 

 

PARA ORAR...

Quédate en silencio un momento. Piensa que Jesús está cerca y te escucha, vas a hablar con Él. Piensa que tú también puedes escucharle, Él va a hablarte en tu corazón.

 


 

Jesús, yo sé que me hablas

aunque a veces no sé escucharte.

Siento dentro de mí muchas cosas,

sé que algunas las pones tú.

Enséñame a descubrirlas,

dame un corazón abierto a tu Voz,

como el de María.

Que sepa acoger tus palabras,

tus enseñanzas y tu ejemplo.

Que sepa conocerte cada día mejor

para ser tu amigo

y seguirte de verdad. Amén